lunes, 29 de septiembre de 2008

¿Qué decir?






¿Qué decir ante las lágrimas?

¿Qué decir ante el dolor?


Hay quien se acurruca y sueña, otros prefieren compartir... Hay quien se funde en su propio silencio, y hay quien alborota e inoportuna corazones ajenos contándole sus cuitas. Y digo bien inoportuna, porque es que, en el fondo, "todos tenemos problemas"...


Hay quien siluetea con sus dedos viejas fotos, o tamborilea con esos mismos dedos nerviosos sobre la mesa. Hay quien calla y traga, y quien calla y vomita todo en forma de lágrimas. Hay quien desea fervientemente un abrazo y no tiene cerca quien se lo pueda proporcionar. Otros, más ariscos, prefieren abrazarse a sí mismos en la soledad de la noche. O que les rodee con sus notas alguna vieja melodía de piano. Así se sentirán igualmente arropados, mientras las lágrimas no cesan.


¿Qué decir ante esas perlas de sal?

¿Qué decir ante el dolor?

¿Qué decir?



domingo, 28 de septiembre de 2008

Fundido en negro





Ojos azules

regalándonos cine...

Fundido en negro.





sábado, 27 de septiembre de 2008

Mi adorado Paul





Mi adorado Paul:

Desde hoy, las cintas de celuloide obrarán un milagro. Porque llorarán tu pérdida. Porque, aunque ya se olían desde hacía varias semanas que nos ibas a dejar huérfanos, la noticia -como todas las noticias tristes, malas, casi incomprensibles-, nos ha caído a todos -a ellas, a nosotros- como un chorro de agua helada por la espalda. Y, desde hoy, las cintas lloran.

Desde muy pequeña adoro el cine. Mis padres no eran de los que me mandaban a la cama cuando proyectaban una película por las noches, aunque presentaran algún rombo, siempre y cuando no hubiera que madrugar al día siguiente, y por eso recuerdo desde pequeña haberme empapado de clásicos en blanco y negro de los que, probablemente no entendía la mitad pues su trama se escapaba a mis entendederas de niña, pero que ya me fascinaban por sus luces grises, sus escenas, y, por supuesto, por las interpretaciones de aquellas estrellas. Me llamaban poderosamente la atención los labios muy oscuros, teñidos de un carmín intenso, de bellezas como Rita Hayworth o Ava Gardner. Sufrí con la angustia de Susan Hayward en "¡Quiero vivir!", o me estremecí con aquella desquiciada Blanche DuBois/Janet Leigh de "Un tranvía llamado deseo". Y, entre tanta heroína, unos chicos guapos, algunos duros, como Marlon Brando, otros elegantes, como Cary Grant, otros con carita de bueno, como Gregory Peck, y otros, divertidos como Jimmy Stewart. Y, entre ellos, tú. Tú con tus tremendos, apabullantes, casi inexistentes por imposibles ojos azules que, en el blanco y negro de aquellas noches del setenta y cuatro, se me aparecían como dos lagos transparentes.

Fuiste guapo, guapísimo, fuiste inteligente -te graduaste en Economía-, fuiste emprendedor -creaste tus negocios-, fuiste fiel -en la marabunta de Hollywood, casarse sólo dos veces y una de ellas durar con la misma esposa cincuenta años tiene mucho mérito, créeme, Paul-, fuiste un hombre que creía en la democracia, fuiste defensor de enfermos y desvalidos, fuiste un excelente actor, capaz de multitud de registros. Y fuiste el dueño del par de ojos más inmensamente azules que recuerdo de la historia del cine. Y mira que ya llevo vistas películas.

Siempre extrañaré los dos lagos que fueron tus ojos. Menos mal que me quedan tus películas para seguir nadando en ellos.

Descansa en paz, mi adorado Paul.



jueves, 25 de septiembre de 2008



Se lo dedico hoy a Mía, porque una mujer que firma con corazones, a la fuerza debe creer en el amor más absoluto.



No tengo duda:

entre el puedo y no debo,

muero por verlo.





miércoles, 24 de septiembre de 2008

Fugaz





Leve susurro,

confidencia que vuela,

trémula carne.


domingo, 21 de septiembre de 2008

Hasta muy pronto, Ybris





Acabo de enterarme, porque he estado varios días desconectada, y aún estoy en una especie de estado de shock. Nunca pensé que las cosas que pasan en el cibermundo puedan afectar de una manera grave, pero cuando la virtualidad traspasa lo simple hasta llegar a lo bueno, a lo perfecto, como ocurre con el blog de mi estimado, querido, admirado Ybris, entonces sí que golpean con fuerza en lo más profundo, aunque parezca, a ojos de un profano, o de una persona a la que no le interesen las letras, por ejemplo, que esto es una exageración supina.

Y esto ocurre porque el blog de Ybris, que ahora se cierra, para mí no era una simple bitácora. Era un maravilloso remanso de paz, de reflexión, de sensibilidad, de belleza... Adoraba meterme en él y descubrir qué nuevas maravillas habían salido de las manos deliciosas del maestro madrileño, el hombre que abrió un blog bajo el nombre Vacío y que ha llenado los corazones de mucha gente, trocando oscuridad por luz en muchas, muchas ocasiones.

Ignoro las razones por las que Ybris abandona su bitácora. Espero ante todo que no se trate por motivos de salud, y sea en cualquier caso el lógico cansancio de alguien que está actualizando su blog continuamente -todos ustedes saben que a mí también me ha ocurrido, por ejemplo-. Gracias al de Ybris, además de aprender y maravillarme, he conocido a muchos amigos más cuyos blogs igualmente me han enriquecido, convirtiéndose todo en una inmensa cadena de palabras, sentimientos, poesía y halagos sinceros por la mutua admiración... Ybris, no, por favor, no hagas que tu blog se vuelva definitivamente vacío y haz, con tus dedos magistrales, que se llenen de nuevo de sabiduría, verdad, sensibilidad y poesía.

Ybris, tu blog es uno de mis blogs favoritos, imprescindibles. No dejes que se marchite en el tiempo y regresa en cuanto puedas, por favor.

Por favor.

Belén. :-(((((

Mis (no) pretensiones







Hoy, con un cariño especial, para todos aquellos que sufren por un amor imposible.




No pretendo lastimarte
y por ello en mi ser oculto,
aunque en el fondo no te importe,
el desasosiego que me invade.

No pretendo que sufras,
y por ello me callo,
dulce mescolanza en mi pecho,
la alboronía de inquietudes
cuando (no) me miras y te veo.

No pretendo que me quieras
pues más fácil es la empresa
de abarcar el inmenso mar
entre los dedos, en las manos.

No tengo pretensiones.

Por eso te observo en silencio,
sombra lejana y ausente,
me conformo, me entristezco,
y, simplemente, sueño…

sábado, 20 de septiembre de 2008




Naufragué en tus aguas
y nadé hasta caer,
exhausta,
en la isla que eras tú.
Descubrí tus mil rincones,
intrépida exploradora,
recorriendo de tu cuerpo
(y en tu cuerpo)
las grutas ignotas
que a mí se ofrecían.
Tuve miedo a fallar,
y me acogió la red de tus brazos.
Así que, ahíta de besos,
fragancias intensas y caricias de miel,
me abandoné en la selva de tu isla
y quise que nunca jamás me encontraran.

domingo, 14 de septiembre de 2008

Esclava y liberta




Esclava de ti,
de la nube de azúcar de tus besos,
esclava que te arroja los pétalos
del amor incondicional hecho sueño.

Las cadenas que a ti me unen
son el dulce lastre del deseo,
y suponen el puente tibio
entre tu piel y mi cuerpo.

No quieres ser mi sufrimiento,
liberarme es tu afán y desenfreno,
y yo ansío ser esclava y liberta.
Esclava de ti, liberta en tus dedos.


jueves, 11 de septiembre de 2008

Dos mujeres



Me siento acompañada con el eco poderoso de tus palabras,
tu sonrisa cantarina refulge como rocío en las hojas tempranas,
tu compañía me envuelve y me devuelve sin tregua a la niñez,
cálida manta con la que me arropaba mi madre una y otra vez.

Me siento abandonada en medio del torbellino de tu ausencia,
la soledad me desampara y me hace más frágil sin clemencia,
la oscuridad en la que partiste tiñe de tinta china tu recuerdo,
el hueco helado que dejaste transforma en pedernal el silencio.

;;

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